jueves, 6 de septiembre de 2012

“EUROVEGAS ¿El fin justifica los medios?”


Leída la noticia que publicó el diario EL PAÍS el pasado día 23 de enero de 2012 sobre la propuesta planteada por la Presidenta de la Comunidad de Madrid para la creación de un espacio dedicado al desarrollo empresarial en forma de casinos resulta una declaración que sin duda alterará los oídos de muchos pequeños empresarios y autónomos que han visto fracasar o que no han podido emprender sus negocios y proyectos de vida por la falta de ayudas y concesiones legales que en este caso parecen flexibilizarse según quien las solicite, sin olvidar otros motivos discriminatorios.

A simple vista la noticia plantea varios asuntos para analizar desde el tema que nos ocupa: la dinamización económica local, los medios de financiación y la creación de empresas y en definitiva empleo. Además me gustaría añadir algo que siempre intento tener en cuenta y que en este caso no quiero olvidar, la sociedad y las consecuencias que cada acción tiene sobre las personas[1].

Si nuestra referencia es el objetivo principal del proceso de conversaciones y de movimientos políticos, iniciado ya desde el anterior gobierno estatal, puede ser acertado en cuanto a la creación de empleo y en cuanto a la captación de inversión extranjera, pero los medios planteados para alcanzarlo no son los más adecuados ni los más éticos y las consecuencias a largo plazo exigen un análisis más profundo.

La frase “cambiar todas las normas que haya que cambiar” es realmente estridente o desacertada cuando se produce por los intereses de un grupo empresarial que dedica su actividad a un sector cuya legalidad y ética moral están en entredicho. Existen precedentes que reflejan la existencia de la proliferación de actividades paralelas ilícitas de graves consecuencias sociales y económicas a largo plazo.

Si las administraciones implicadas: Gobierno Estatal, Autonómico y Local aceptaran las condiciones planteadas por la empresa promotora del proyecto se estaría incurriendo en una serie de injusticias de gran calado, que supondrán sin ninguna duda la movilización y queja de todos los trabajadores y pequeños empresarios de Madrid y de España. La queja de muchos representantes políticos y empresariales, Alcaldes, Presidentes Regionales y Autonómicos que ven como la normativa urbanística para la creación de espacios productivos (centros de empresas, parques empresariales, centros tecnológicos…) se flexibiliza según el interesado mientras en sus municipios o autonomías no superan los escollos burocráticos de un modo tan ligero como se plantea en este caso. Así también llegará la protesta de colectivos sociales (jóvenes, asociaciones de vecinos, servicios sociales y sanitarios, seguridad civil, desempleados, empresas de hostelería, ocio…)  perjudicados por el desarrollo de esta actividad y por las consecuencias que supone algunas más significativas indicadas a continuación: “Incremento en la comisión de delitos, pérdidas en los negocios y el empleo, quiebras y bancarrotas, suicidios, enfermedad, costo de servicio social, costos regulatorios del gobierno, costos familiares, abuso monetario, bancarrotas, desfalcos, asesinatos, robos, corrupción gubernamental, fraude, falsificación, trafico de drogas, ausentismo laboral, endeudamiento, ansiedad, descuido de las obligaciones familiares y sociales, vagancia, derroche, mal vivencia, prostitución, alcoholismo y drogadicción, agiotismo, y la aparición de entidades concentradoras del ingreso, ya que basan su negocio en la captación de ahorro en detrimento de la mayoría de la población, lo que constituye una de las caras del fenómeno de la desertificación monetaria[2]. En definitiva acciones que degradarán la sociedad y provocarán gastos que previsiblemente son inevitables[3].

Indicar todas las consecuencias y en especial las económicas que puede suponer la cesión a las peticiones de un grupo empresarial tan potente como Vegas Sands (Sheldon Adelson su dueño posee una fortuna de 21.500 Millones de dólares)[4] es una labor que corresponde a los expertos pero desde mi opinión me atreveré a nombrar algunas referidas a la sociedad en referencia a las presentadas en la noticia.

- Cambio del Estatuto de Trabajadores y Ley de Extranjería. Claramente se está solicitando crear un a “isla o estado” jurídicamente libre para el manejo de personas de cualquier procedencia con el objetivo de abaratar la mano de obra, primando a priori la contratación de personal extranjero con lo que supone en cuanto a costes salariales y condiciones laborales.

- Exención de cuotas de Seguridad Social e impuestos, sería un claro ejercicio discriminatorio para el resto de empresas existentes y de nueva creación presentes en la comunidad y en el territorio español. Medida que coincide con la petición de suelo, de infraestructuras y de garantías de préstamos sin costes para los beneficiarios.

- Expropiación de suelo, traslado de viviendas, de vertedero… supondrá efectos de desarraigo, perdida de posesiones y discriminación social sobre los ciudadanos que viven o que poseen terrenos en la zona afectada tanto por la expropiación como los nuevos receptores del vertedero o del suburbio Cañada Real. Además de alimentar la especulación urbanística y el abuso de poder en beneficio de las grandes empresas.

- Permitir la entrada de ludópatas reconocidos y de menores[5] además de dejar fumar, establecer un sistema de intermediarios que favorecerá la entrada y desarrollo de mafias… son peticiones que no esconden la ilegalidad de las acciones que se pretenden realizar en esta área madrileña que puede crearse con el consentimiento y apoyo de todos los organismos públicos.

- Cambiar el sistema de control de blanqueo de capitales supondrá la flexibilidad y permisividad en la evasión de impuestos y lavado de dinero ilegal por tanto suponen acciones que únicamente incrementan la sospecha sobre una actividad cuyos métodos ya generan desconfianza por sus antecedentes y por su historia.

En cuanto al proceso de construcción del complejo y apelando de nuevo a la cultura popular cabría utilizar el “cuento de la lechera” cuando los adjudicatarios de tantos beneficios tengan la posibilidad de hacer una inversión escalonada y siempre precedida de saldos positivos para la ampliación de infraestructuras, llegando a construir un monstruo urbanístico copiando un modelo económico que ha fracasado, el de la especulación, pero con el agravante de sustentarse en un actividad como el juego. Cabría preguntarse si realmente existe demanda de todo lo que se pretende construir alrededor de este ambicioso proyecto: 12 resorts, 6 casinos, 9 teatros, 3 campos de golf y 1 escenario de 15.000 butacas. Un aspecto no menor que ha de valorarse es las consecuencias  que estas instalaciones tendrán sobre los empresarios y trabajadores de los establecimientos que ofrecen los mismos servicios, lo que ensombrecerá la previsión de beneficios.

Este proyecto presenta los claros síntomas de un proyecto burbuja, que puede explotar y que encima lleva una fuerte inversión económica y social tanto estatal como autonómica, una fuerte exención fiscal y una degradación social, consentido todo por entidades públicas y a costa de los ciudadanos para que además los “beneficios económicos previstos” no repercutan en la economía local.

Si al final somos testigos de la ejecución y desarrollo de tal proyecto se habrá permitido un ejercicio de “moderno caciquismo” en el que los dirigentes políticos permitirán, dando todas las facilidades urbanísticas y fiscales, a un grupo empresarial para enriquecerse adquiriendo todos los derechos y ayudas que se niegan a los ciudadanos madrileños y españoles sirviendo además para empeorar la situación económica y social del entorno en que se ubique y de Madrid en general, creando un espacio blindado para el desarrollo de actividades ilegales y poco éticas.








[1] GRINOLS Y MUSTARD, Economistas que revelaron los resultados de un estudio denominado ‘Rentabilidad Económica Contra Rentabilidad Social’.
[2] MASCHERONI, RICARDO LUIS. Crisis económica + Casinos = Miseria e inseguridad
[3]GRINOLS, EARL L. Y MUSTARD, DAVID B. Universidad de Illinois (2002): "Rentabilidad Económica contra Rentabilidad Social: Evaluando Negocios con Externalidades, el Caso de los Casinos” Demuestra que el juego implica costos sociales como el aumento del crimen (por ejemplo, fraude y malversación), la pérdida de tiempo de trabajo, las bancarrotas y dificultades financieras para las familias del adicto, los suicidios, y los costes familiares como el descuidar a los hijos. Estos problemas cuestan a la economía 54 mil millones de dólares anuales, es decir, casi la mitad de los causados por el abuso de la droga en los Estados Unidos. Determinaron que en un periodo de 20 años los condados estadounidenses que han contado con casinos aumentaron en 44% su índice delictivo, superando ampliamente la media nacional.
[4] GARCIA GALLO, BRUNO. Dinero opaco para EuroVegas
[5] HERNÁNDEZ, OSCAR. (Beneficios y perjuicios de los casinos) En 1990 el Departamento de Salud Mental del estado de Maryland informó que el 62% de los jugadores problema estuvieron involucrados en actos delictivos.